[Crónica] Steven Tyler revoluciona el Teatro Real de Madrid

Los 70 años con los que ya cuenta Steven Tyler a sus espaldas no son una carga. Al contrario, y más teniendo en cuenta que prácticamente 50 de esos años han sido subido al podio de los rockeros-leyenda más cañeros del panorama internacional. Con una brillante carrera junto a Aerosmith, el solista demuestra que sólo -o mejor dicho, con su nombre por bandera pero muy bien acompañado- es capaz de dar un show que deje a sus seguidores más que satisfechos.

Precisamente, fue gracias a esta más que merecida fama que su nombre resaltase entre los confirmados del Universal Music Festival 2018. Wowssip World estuvo allí para poder presenciar qué hacía y cómo reaccionaba una estrella del rock como él ante un teatro abarrotado y con tanta imposición como el Teatro Real.

The Sisterhood Band, dúo formado por Ruby Stewart y Alyssa Bonagura, fueron las encargadas de dar un show acústico preparando motores para Steven. Con ritmos country proveniente del mismísimo Nashville, cuna del género, consiguieron animar hasta a las más altas gradas, con unos ritmos muy diferentes a los que los asistentes se esperaban. Además de un extenso repertorio, rindieron homenaje a Rod Stewart, el padre de Ruby, interpretando “Gasoline Alley”.

Arropado plenamente por el público, ya en los primeros minutos empezó a conectar con ellos de manera única. Durante el “Sweet Emotion” y el “Crying” de Aerosmith, ya gritó a viva voz que no se quedasen en sus gradas, que se acercasen al escenario -incluso a los de las gradas más altas, que se tuvieron que quedar con las ganas-.

Pero el repertorio no paró con esos clásicos de su propia banda. El rockero se atrevió con clásicos de siempre, desde el “Come Together” de The Beatles a “Piece of my heart” de Janis Joplin.

Siguiendo con más versiones de Big Brother and the Holding Company,
Fleetwood Mac y Tiny Bradshaw, resultando un show de lujo para cualquier amante del rock que se precie, Tyler no dejó de bromear con el público, poniéndose las prendas que le tiraban, chocando manos de los más afortunados de la primera fila o, incluso, subiendo a una fan para bailar un ardiente tango rockero sobre el escenario.

La recta final del concierto fue, si cabe, más potente aún que el nivel del resto del show. Acabando con un gran “The Train Kept A Rollin” de la cosecha de su grupo madre, y tras un breve final que acabó con su vuelta al escenario para el tan ansiado bis, el cual estrenó con el estruendoso “Walk This Way”, que hizo vibrar los cimientos del Teatro Real. Para acabar, un ya legendario “Whole Lotta Love” de los gigantes Led Zeppelin, que le puso el broche de oro a una noche en la que Madrid pudo volver a disfrutar de esa leyenda viviente: Steven Tyler.

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