[Crónica] Altanera, preciosa y más orgullosa que nunca: Ana Guerra triunfa con su concierto en Madrid

Ana Guerra

El Tour Reflexión es una parada obligatoria para cualquiera que disfrutase de Ana Guerra en OT. Baile, música y puro espectáculo se dan la mano para ofrecer un show único que la canaria ha repartido por toda la geografía española, y que sus fans de todas las partes de España han agradecido bastante. El viernes 28 fue el turno de su fecha más ambiciosa, Madrid.

Era imposible no caer en las altas expectativas, aunque los primeros minutos en la Sala BUT sirvieron para saber que no iba a decepcionar: Una pista repleta de gente auguraba el entretenimiento que la ex concursante sabe dar sobre el escenario. Y así fue. “Bajito” sonó, y abriendo el concierto, se hizo cargo de una de las actuaciones más completas de la noche.

A partir de ahí, los fans de verdad cumplieron un sueño. La canaria se lanzó a interpretar canciones que ya cantó sobre el escenario de OT, desde “La negra tiene tumbao” a “Lágrimas negras”, pasando por una icónica “La Bikina” que el público cantó de tal manera que debió oírse hasta en Canarias. Sin embargo, no hizo falta irse muy lejos para la primera sorpresa de la noche: A fuego lento” a dúo con la increíble Rosana, que abrazaba a Ana como si de una hermana se tratase. Se nota el tiempo juntas sobre el escenario.

Las coreografías fueron otras de las grandes protagonistas de la noche. Desde los movimientos exóticos de “Havana” al tango con una bailarina en el “Volver” de Gardel, Ana se movía por un escenario que, aunque sin duda le quedaba pequeño para su presencia escénica -sin importar lo grande que pudiese ser-, acabó dominando absolutamente.

Reflexión tuvo su lugar en el repertorio, con temas tan sentidos como “Vete de mí” o “Una mirada”. Canciones “nuevas” para un público que coreaba lo que hiciese falta. Sin embargo, el momentazo que vivimos en “Todas las flores” pareció quitarle el protagonismo a todo lo vivido anteriormente en el concierto. Ana mandó callar a toda la sala con un gesto y, arrodillada en medio del escenario, empezó a cantar a capella y sin micrófono.

Ana Guerra

Los reencuentros más esperados

El sold out de Madrid ya era una fecha especial para la cantante, aunque quiso añadirle algún que otro regalo para sus fans más auténticos. Una actuación del “There’s nothing holding me back” de Shawn Mendes a dúo con su ex compañero Roi arrancó los aplausos del público, aunque la verdadera ovación llegó con la entrada de Aitana en el escenario para cantar “Lo Malo”. Su primer gran éxito conjunto, cantado por ellas, en una de las fechas más importantes de la carrera de la canaria. Supo agradecérselo empezando un cumpleaños feliz masivo para la catalana, que cumplía 20 años ese mismo viernes.

Solos de flauta travesera, más coreografías imposibles y un “Ana War!” al final de su maravillosa versión de “Sax” indicaron el final de esta aventura. La cantante lo tuvo claro: “Qué mejor manera de despedirme Madrid, que diciéndoos hola”. “Ni la hora” sonó tímidamente entre las voces del público, que demostraron estar con Ana en las malas, y con mucha fuerza en las buenas. Ana y su público terminaron el concierto como viven la vida gracias a su música: Con una sonrisa.