[Crónica] Un festival Río Babel capitaneado por Bad Bunny, Love of Lesbian y Fuel Fandango conquista Madrid

Bad Bunny

El Festival Río Babel se anunciaba para este verano como una de las grandes fechas a destacar en cuanto a espacios musicales se refiere. Con una trayectoria puramente indie, el evento celebraba su tercer año consecutivo trayendo música a Madrid con un día dedicado exclusivamente a los ritmos más punteros de los últimos años, consiguiendo así hacerse un hueco en el panorama nacional.

Con una cuenta atrás de semana en semana, los fans no podían esperar. El único festival capaz de haberle quitado la atención a la previa del Mad Cool estaba por llegar, y no podía haber más ganas. Llegó el día, y así fue. El jueves, 8.000 personas se dieron cita en el recinto IFEMA para ver a PJ Sin Suela, Pedro Capó y Bad Bunny.

Jueves, primera jornada: Bad Bunny, baby

Con tres únicos nombres, parece que la afluencia aumentó esperando al puertorriqueño. Sin embargo, PJ Sin suela animó a los asistentes, y Pedro Capó lo dio todo con un show que consiguió levantar a toda la pista que aguardaba sus mejores temas. A ritmo de la ‘Calma’ de Capó la gente se iba agolpando frente al escenario, esperando al líder de masas que ha estado liderando listas durante meses y que hace poco estrenó disco junto a otro de sus colegas más exitosos, J Balvin.

Empezando con un ‘Caro’ que consiguió dejar claro que la espera había valido la pena. Sin embargo, aunque otros temazos como ‘Ni bien ni mal’ o ‘MIA’ fueran suficientes para consagrarle como uno de los cabezas de cartel más potentes de la edición, el conejo malo lo dio todo con los habituales de su directo: Increíbles grafismos, fuegos artificiales, humo y confetis. Toda una experiencia que los fans agradecieron de principio a fin, bailando desde los más actuales hasta las versiones de temazos de reguetón que el artista suele cantar. Una noche redonda que el público apreció de principio a fin.

Viernes, segunda jornada: Mon Laferte conquista la capital y Love of Lesbian aviva el público

 

Calentando el inicio del día, Los Espíritus y Muerdo consiguieron un buen empiece, marcado por un contraste de público muy significativo respecto al día anterior. El viernes el público era más indie -si es que esa es una etiqueta para una audiencia- y ya llegaban a Ifema con las trompetas de Mon Laferte resonando por toda la zona.

La mexicana presentaba temazos de ayer y hoy, destacando su reggae ‘No te fumes mi mariguana’. Así, volvía a brillar en una de sus visitas a España, país que le encanta. Jorge Drexler siguió su ritmo para introducir a Dorian, dignos de ser cabeza de cartel. Pero no les fue suficiente: Se colaron en el concierto de los ‘lesbianos’ justo después. Love of Lesbian tomó el escenario de Río Babel para cantar sus ya himnos en un cierre de jornada que consiguió unificar el grito de los asistentes en una sola letra de ‘Nadie por las calles’. La Pegatina fueron los encargados del fin de fiestas, un propósito que va en su ADN musical.

Sábado, última jornada: La vanguardia de Bomba Estéreo y Fuel Fandango como broche final perfecto

El último día de Río Babel no se vivió con pena, sino con ritmo. Él mató a un policía motorizado abrió gala, con un directo que superó cualquier tipo de expectativas, mientras que Cuarteto de Nos y Chef’s Special hacían lo mismo con conciertos en los que el público fue otro instrumento más.

Trending Tropics -y su robot- calentaron motores para una marea de gente que se iba agolpando frente al escenario para Bomba Estéreo. Los colombianos ya se dejaron caer por España el verano pasado -aunque en Bilbao- y parece que la actuación en una hora privilegiada era la excusa perfecta para disfrutarles. Con ritmos tropicales consiguió que el público se moviese y cantase a ritmo de ‘Soy Yo’. Sin embargo seguía llegando gente al escenario: Quedaba poco para Fuel Fandango.

En pleno 10º aniversario de carrera, el grupo fusión consiguió un show envidiable caracterizado por la performance de su cantante, Nita. Aunque seguidos por otra actuación tremenda del DJ Fatboy Slim, su voz y bailes consiguieron un concierto de 10 en los que volvió a demostrar que Río Babel es un festival inclasificable. Y eso nos encanta.