[Crónica] Billie Eilish trae sus pesadillas a Madrid

Billie Eilish trae su tour “when we all fall asleep, where do we go?” al WiZink Center de Madrid. La cantante, aun teniendo dos esguinces, llegó llega de energía a la capital e hizo bailar y llorar al público a partes iguales. La parte visual del concierto estaba formada por imágenes fúnebres y arañas también en una ocasión –“when the party is over” proyectó algún videoclip de la propia canción.

El concierto comenzó con “bad guy” y todo el público se volvió loco y siguió así con las dos siguientes canciones “strange addiction” y “you should see me in a crown” –canción inspirada en una frase de la serie británica Sherlock. Eilish, en este punto, comentó con el público sus dolencias y que no iba a poder dar el cien por cien y pidió máxima colaboración para compensarlo. Esa fue una de las pocas intervenciones que hizo la cantante para comunicarse con el público, quizá alguno de las pocas pegas que se le pueden poner al concierto.

A continuación vino la aclamada balada “idontwannabeyouanymore” con la que el público se emocionó y se sintió identificado. Después cantó un mash up de “watch” y “&burn” a las que siguieron “COPYCAT” y la canción de la banda sonora de Roma “WHEN I WAS OLDER”. Acto seguido Eilish interpretó su single “wish you were gay” y otra de las canciones de su último trabajo “xanny”. “good girls go to hell” fue la siguiente, seguida de la canción favorita para interpretar de la cantante, “ilomilo”.

SEGUNDO ACTO

A partir de aquí el show se puso más gris con las baladas tanto de este álbum como de su primer LP. El público se vino arriba con “bellyache”, siguió en el mood con “bitches broken hearts” y el WiZink se inundó de lágrimas con “listen before i go” y “i love you”. Para esta última, una cama descendió del techo y en ella se sentaron su hermano, que también es co compositor de todas sus canciones y guitarrista, y ella. Esta fue la única vez en la que Eilish compartió con el público una experiencia personal al contar que ese tema había sido compuesto tal cual los veíamos en el escenario, sentados en la cama.

Continuamos con la tristeza y la emoción con “ocean eyes” y “when the party is over”. La cama volvió a bajar para que la cantante interpretara “bury a friend”, en la que se subió de pie en la cama mientras esta se elevaba. Para terminar, Eilish volvió a interpretar “bad guy” y las luces se encendieron para que volviera la claridad robada.

En general el concierto estuvo lleno de emoción y energía a partes iguales y merece la pena solo por oír la voz de Eilish. Sin embargo, el público, mayoritariamente joven, cantaba todas las canciones y en ocasiones no se oía la voz de la cantante. Eilish podía haber compartido alguna anécdota sobre el proceso de composición de algún tema para que el concierto hubiera sido redondo. No obstante, si que deleitó al público con un eructo mientras las luces estaban apagadas a causa de una transición entre canciones.