[CRÓNICA] The Script se lo pasa en grande en Madrid con su Freedom Child Tour

Diversión, cercanía, agradecimiento, buen directo;  cuatro cosas que definen la puesta en escena de The Script el pasado 22 de marzo en Madrid en el Palacio de Vistalegre.

The Script puede hacer de un sitio pequeño, un fiestón, y es que se volcó de lleno con los fans que llevaban 3 años esperando a que la banda irlandesa volviera de nuevo.

Éste ha sido el tercer concierto de su Freedom Child Tour, después de haber parado en Barcelona un día antes. Gira de su quinto álbum de estudio, que, sin perder la esencia del grupo, se ha amoldado al nuevo sonido electrónico actual.

A pesar de no haber llenado el recinto del Palacio de Vistalegre, una de sus salas fue suficiente para que los “Superheroes” abrieran entre gritos y aplausos un show que desde el primer momento prometía mucha diversión.

Con “Rock The World” sacudieron el lugar para más tarde teñirlo de verde con “Paint The Town Green”, canción con la que Danny O’Donoghue tuvo la primera toma de contacto con los fans de las primeras filas, a los que tocó, cantó y besó sus manos.

Llegó la canción que desde 2008 lleva acompañando a mucha gente y que el grupo quería compartir de una manera más emotiva con los que se encontraban allí. “The Man Who Can’t Be Moved” comenzó cantada acapella por el mismo Danny y por todas las voces del público. Fue un momento mágico para todos, especialmente para la banda, pues fue la canción que les llevó a dar el gran salto a la fama.

Así llegaron dos canciones más de su Freedom Child, “Wonders” y “Arms Open”. Ésta última presentada por Mark Sheehan, el guitarrista, que explicó que su proceso de composición no fue el mismo que muchas otras canciones, puesto que ellos suelen escribir a menudo sobre sus vidas personales. Pero con esta canción querían escribir sobre el mundo ya que se dieron cuenta de que “el mundo es un lugar muy jodido”, algo que levantó los aplausos de los fans que allí se encontraban.

Pasando antes por “Nothing”, llegaron los juegos  con “No Man Is An Island”, partiendo al público en dos jugando a quién cantaba más alto, y pidiendo al público que se abrazara para saltar de un lado a otro. La diversión estaba prometida y así lo cumplieron.

Las románticas “If You Could See Me Now” y “For The First Time” dieron paso a uno de los momentos más emotivos de la noche, y es que la segunda fue interpretada a piano por Danny, quien pidió al público que encenciera las linternas de los móviles, lo que provocó la emoción de sus fans.

Danny O’Donoghue se tomó el nombre de su gira Freedom Child a pies juntillas, y es que el cantante se tomó la libertad de hacer lo que le diera en gana. Porque llegó el momento de “The Energy Never Dies” y energía no le faltó para saltar hacia el público y cantar y saltar con él durante toda la canción. Se escabulló entre la gente de tal manera que solo se podía ver su brazo izquierdo tatuado.

Los juegos y adentrarse en el público no era suficiente, pues subió a un joven al escenario para que cantara con ellos “Rain”, uno de los temas de su último álbum. La multitud ovacionó al muchacho, con quien el mismo Danny se quedó sorprendido al ver el talento que tenía.

Se despidieron para volver en unos minutos. “Hall Of Fame” aclamaban los fans, pero antes tenían que deslumbrar con las luces estroboscópicas en “No Good In Goodbye” y en la que las voces del público llegaron a tapar incluso a las de Mark, Danny y Glen. De la canción de su cuarto álbum, pasaron a una de las de su primer disco, “Breakeven”, con las que viajaron por un instante al pasado.

Pero fue cuando, entre ovaciones y palmas acompasadas, el público pedía la canción más esperada y con la que no se podían ir sin cantar de Madrid. “Hall Of Fame” al fin sonaba mezclada con los gritos y alguna que otra lágrima del público. A Danny no le bastó con colarse entre los fans y cantar y saltar con ellos y volvió a bajarse del escenario para tocar y cantar a cada uno de los que se encontraban en las primeras filas. Púas y baquetas chupadas por Glen Power volaron del escenario para que pudieran recogerlas los más afortunados.

No fue en el recinto principal, pero el espacio no fue un inconveniente. “Éste es uno de los shows que se me quedan grabados en la mente. -se sinceró la voz del grupo mientras se señalaba la cabeza- Y esto nos hace querer volver otra vez y otra vez y otra vez”.

La gratitud, la cercanía, la diversión que prometía, el buen sonido y la buena música fueron los ingredientes perfectos para una gran fiesta como fue el concierto del pasado jueves.

Danny, Mark, Glen, Madrid quiere más de vosotros, no tardéis en volver con otra gran fiesta.

Todas las fotos del concierto en nuestro Flickr AQUÍ

Deja una respuesta